martes, 2 de mayo de 2017

Leyenda de los árboles de hoja perenne


Hola a todos/as:

Hacía ya tiempo deseaba volver a leer uno de los cuentos favoritos de mi niñez 'El pajarito herido y el abeto', hoy he gozado de buenos encuentros sobre dicho relato. Aquí quedan escritas dos de sus múltiples
versiones:

1. Como leyenda.

2. Como obra de teatro

En último lugar, atenderemos a:

Diferencias entre abetos y pinos.

1. Leyenda
'Leyenda de los árboles de hoja perenne'

Un invierno, cuando las aves estaban emigrando para el sur, a zonas más cálidas, hubo un ave que se rompió su ala durante el camino y se quedó atrás.

Pronto las heladas y la nieve cubrieron todo el bosque y tenía mucho frío y hambre….
Entonces, le pidió a los árboles que le ayudaran y le permitieran quedarse en sus ramas.

- El Abedul estaba orgulloso de ser bello y soberbio y respondió a la petición de la ave, diciendo que él no podía ayudarlo porque tenía que cuidar a las aves que vivían en aquel bosque.

- El Roble siembre fuerte era reacio porque tenía miedo de que el pájaro quisiera vivir allí hasta la primavera y se comiera algunas de sus bellotas.

- Incluso el Sauce, que parecía ser de carácter mas suave se negó a ayudar, e incluso decía que el no hablaba con extraños.

El pobre pájaro estaba en mucho dolor y pena y trató de volar un poco más, pero sus alas aún no estaban aptas para ello.

Al ver a su gran lucha por sobrevivir, el Abeto le preguntó, ¿por qué estaba tan triste?

Cuando el pájaro reveló sus penas, el abeto le ofreció la más gruesa, la más suave y cálida rama que tenia para quedarse. El ave estaba muy contenta, por fin de encontrar alguna ayuda.

Pinus sylvestris, Juan Luis Menéndez

Inspirado por la bondad de abeto, el grande y fuerte Pino también se ofreció para proteger al Abeto y al pájaro del viento del Norte a durante todo el invierno.

El Enebro también ayudó, algo muy poco corriente en el, y le ofreció a sus bayas para que el pájaro saciara su hambre.

Así, el pájaro vivía cómodamente allí en los árboles, sus amigos y se fue volando de nuevo en primavera, cuando su ala sanó de nuevo, sumamente agradecido.

El Rey Frost,(Rey Invierno) que observó la conducta de todos los árboles, dio estrictamente instrucciones al Viento del Norte de no tocar nunca más ni una sola hoja de los Abetos, Pinos y Enebros, mientras que él, el viento, sería totalmente libre de hacer estragos en las hojas de otros árboles .

El Viento del Norte es especialmente popular y duro, durante el deshoje brillante, de todas las hojas verdes de los Sauces, Robles y otros árboles donde habitan las aves Soplando constante hasta conseguir dejar sus ramas totalmente al descubierto durante los inviernos, sin nada para protegerse de la nieve, la lluvia y el granizo.
Y es precisamente por su bondad que las hojas del Abeto, el Pino y el Enebro siempre están verdes y se les conoce como árboles de hoja perenne. Un Don concedido por el Rey Invierno y acatado por el resto de los elementos.

FIN

Autor: desconocido.


2. Obra de teatro
'El pajarillo herido y el abeto'

Autor: Francisco García Pourriños

Personajes: 14

5 árboles (abeto, roble, abedul, sauce y castaño)/Narrador / Hermanito/Pajarillo/4 Fantasmas (Gordo, Delgado, Alto, Bajo)/Príncipe de hielo/Rey invierno

Al levantarse el telón, se ve un bosque, con cinco “árboles” en primer plano (abeto, roble, abedul, sauce y castaño). A un lado, el narrador y su hermanito, en el dormitorio de su casa. El hermanito, acostado, y el narrador sentado en una silla, tomándole una mano y en actitud de contarle una historia.

Hermanito: ¡Anda! ¡Cuéntame una historia! ¡Por favor!

Narrador: ¡Cállate de una vez, Dani! ¡No tengo ganas!

Hermanito:¡Por favor! ¡Sólo ésta!

Narrador: ¡Está bien! ¡La última, eh! ¡Prepárate!

Hermanito: ¡Gracias, gracias! ¡Viva! ¡Una bonita, eh!

Narrador: ¡Está bien! ¡Cállate ya! Empezamos…¿Sabes por qué el abeto conserva sus hojas en invierno?

Hermanito: ¡No! ¿Por qué?

Narrador: Te lo diré… ¡Atención!

Érase una vez un pajarillo que tenía un ala rota y no podía volar bien. Se había golpeado contra un tronco al intentar huir de los disparos de un cazador…y volaba lo mejor que podía con su ala rota y se arrastraba hacia el bosque,

Aparece el pajarillo por un lateral

Pajarillo: Tal vez los árboles del bosque me darán cobijo…Voy a preguntárselo…

Narrador: El primer árbol que encontró era un roble. Como estábamos a comienzos del otoño, tenía muchas bellotas y muchas hojas, era muy frondoso. El pajarillo le dijo:

Pajarillo: Señor roble: ¿podría usted alojarme entre sus hojas hasta la primavera? Yo no puedo volar bien con mi ala rota…

Roble: Pero bueno, pajarraco; ¿tú crees que soy tonto? Tú lo que quieres es comerte todas mis bellotas. ¡Largo de aquí! ¡Fuera!

Narrador: El pobre pajarillo se fue, volando lo mejor que podía con su ala rota, hasta que llegó frente a un abedul muy elegante, con su hermoso vestido plateado. El pajarillo le preguntó humildemente:

Pajarillo: Hermoso abedul: ¿me dejaría usted vivir entre sus ramas hasta que llegue la estación buena? Tengo esta ala rota y no puedo volar bien…

Abedul: Pero, ¿cómo se te ocurre pedirme eso, pajarito? ¿No sabes que soy el marqués de la Plata, el abedul más precioso del bosque? ¡Menuda facha tendría contigo ahí arriba! ¡Qué desastre! ¡Búscate otro arbolito! ¡Hay muchos por aquí! ¡Lárgate!

Narrador: El pobre pajarillo se fue, volando y volando lo mejor que podía con su ala rota. ..Estaba algo desanimado.

De pronto, aparecieron unos fantasmas muy juguetones. Se habían escapado de un castillo inglés y pasaban por el bosque, en busca de aventuras. Divisaron al pajarillo y se movieron a compasión. Y se acercaron a él…

Gordo: ¿Qué te pasa, pajarillo?

Pajarillo: Pues que no puedo volar bien con mi ala rota y los árboles del bosque no quieren cobijarme.

Delgado: Nosotros te ayudaremos… Venga, chicos, vamos a ayudarle…

Alto: ¿Cómo podríamos ayudarle?

Bajo: ¿Le cantamos una canción?

Los demás: ¡Bien!¡eso, eso!

Narrador: Y le cantaron esta canción, mientras bailaban alrededor

(Cualquier canción popular que se se quiera enseñar a los niños)

Narrador: El pajarillo se sintió más animado. Y los fantasmas se despidieron:

Gordo: ¿Qué? ¿Ya estás más animado? ¡Alégrate!

Delgado: Bueno, ánimo, pajarillo. Tenemos que marchamos al castillo antes de que se entere mamá.

Alto y Bajo: Sí, vámonos. ¡Adiós, pajarillo! ; sigue intentándolo…

Todos: ¡Adiós! (Desaparecen por un lateral)

Narrador: El pajarillo, más confortado, se dirigió a un sauce llorón, que estaba cerca.

Pajarillo: ¡Hola, señor Sauce! ¿Podría usted guarecerme entre sus ramas hasta que llegue la estación florida? Ya ve que estoy herido: no puedo volar bien con mi ala rota….

Sauce: ¡Lárgate, pajarillo! No acostumbro a recibir extraños en mi casa: no me dejan llorar bien ¿sabes? Así que ¡lárgate!

Narrador: El pobre pajarillo se fue volando lo mejor que pudo con su ala rota. Y llegó a un castaño de copa redonda. Le preguntó humildemente:

Pajarillo: Señor marqués del Castañar, ¿Podría dejarme vivir entre sus hojas hasta la primavera? Tengo un ala rota y no puedo volar bien…

Castaño: No alojo nunca a los forasteros, pajarillo. Lo siento. Lo único que puedo hacer es darte una castaña… ¡Vete!

Narrador: El pobre pajarillo estaba desconsolado. No sabía a quién dirigirse. Siguió arrastrando su ala rota, buscando quien le acogiese…

Entonces el abeto le vio pasar y le dijo:

Abeto: Pero, ¡Chico! ¡Quédate conmigo! ¡No faltaría más…! Mira, ponte aquí, en, esta rama frondosa: creo que es la más calentita. Puedes quedarte aquí todo el Invierno.

Pajarillo: Muchas gracias, señor abeto.

Abeto: De nada. Así me harás compañía.

Narrador: Al poco tiempo, el príncipe del hielo, hijo del Rey Invierno, preguntó a su padre: (Aparecen los dos)

Príncipe del Hielo: ¿Puedo divertirme con cualquier árbol? ¿Puedo soplarles a todos?

El Rey Invierno: Puedes soplar a los que quieras, hijo; pero el árbol que fue bueno con el pajarillo herido, debe conservar sus hojas. A ése, déjale tranquilo.

El príncipe del Hielo: Bien, papá.

Narrador: Y fue soplando y soplando a los árboles, que iban perdiendo sus hojas…

Sin embargo, al abeto, que había alojado al pajarillo herido, tuvo que dejarlo en paz… y conservó sus hojas en invierno para siempre…

Narrador: Bueno, menos mal Dani se ha dormido…

( y se retira lentamente, mientras cae el telón)

FIN


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Aprendiendo a distinguir:



El pino y el abeto


El pino y el abeto, dos especies que en multitud de ocasiones son confundidos o simplemente hay quien piensa que es el mismo árbol. Es por este motivo que hoy nos ponemos manos a la obra para contarte sus diferencias y que de esta manera puedas distinguirlos cuando estés en plena montaña.
1.- Mirar la forma del árbol: Tenemos que pensar que un pino es un árbol que puede tener hasta 20 metros de altura pero es que un abeto no sólo llega a esa altura, sino que puede duplicarla sin ningún problema. Así pues, cuando veamos un árbol de más de 20m de altura, a no ser que sea un caso excepcional podemos decir que será un abeto sin ninguna duda.
2.- La corteza: El abeto tiene una corteza de color gris blanquecino, mientras que el pino tiende a tenerla de color gris más oscuro. Aquí parece que la cosa ya está más complicada, dado que los colores son muy subjetivos, pero si no fijamos en la textura de la corteza, el pino la tiene escamosa, mientras que el abeto la tiene lisa y con vesículas resinosas.
3.- Las hojas: Este apunte es muy interesante, porque con un sólo gesto podemos disociar uno de otro… porque en el caso del abeto sus hojas no son punzantes, y si las giramos en su parte inferior veremos unos nervios de color blanco que el pino no tiene, ya que sus hojas son totalmente circulares. Esta prueba, sumada al hecho que las hojas de abeto no pinchan y las del pino si, son una inequívoca manera de diferenciarlos.
4.- Los frutos: Finalmente nos queda hablar de los frutos, esas piñas que nos aportan tanta información. Ambas especies florecen prácticamente a la vez, en el caso del pino en junio y julio, y en el caso del abeto un poco más primerizo lo hace de abril a junio, pero aquí no se encuentra la información más relevante si no en el hecho que las piñas del pino caen al suelo, mientras que las del abeto se descomponen en el propio árbol, dejando caer los piñones.-
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Fuentes.

- Leyenda:
http://piruja55.blogspot.com.es/2013/01/leyenda-de-los-arboles-de-hoja-perenne.html?m=1

-Obra de teatro:
https://obrasdeteatrocortas.com.mx/el-pajarillo-herido-y-el-abeto/

- Diferencias: El pino y el abeto
http://clave.zintegra.com/2014/11/10/el-pino-y-el-abeto/


-Imágenes:
http://dipacol.com/Aves/1680-Dibujos-para-colorear---aves-imprimir-gratis.html

http://m.gifmania.com.es/Plantas/Abetos/

Pinus sylvestris, Juan Luis Menéndez'
'https://www.asturnatura.com/familia/pinaceae.html

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